
Nima Knows: ¿Puede el estrés hacer que salgan canas?
Si has notado que te han salido algunas canas más después de una época especialmente estresante, seguramente te hayas preguntado si ambas cosas están relacionadas. Es una duda bastante habitual: ¿puede el estrés hacer que te salgan canas o es simplemente una parte natural del envejecimiento?
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La aparición de canas suele estar relacionada con la edad y la genética, pero las investigaciones sugieren que el estrés también podría influir. Los científicos han empezado a descubrir cómo la respuesta del organismo al estrés puede afectar a las células responsables del color del cabello, aunque todavía queda mucho por investigar para comprender exactamente cómo funciona este proceso en las personas.
Entonces, ¿el estrés puede provocar la aparición de canas? Y, si es así, ¿hay algo que puedas hacer al respecto?
¿Qué causa las canas?

Antes de analizar la relación entre el estrés y las canas, conviene entender de dónde viene el color natural de nuestro cabello.
El color natural del cabello depende de un pigmento llamado melanina, producido por unas células especializadas conocidas como melanocitos, que se encuentran en el folículo piloso. La cantidad y el tipo de melanina que produce tu organismo ayudan a determinar si tu cabello es rubio, castaño, negro o pelirrojo.
A medida que cumplimos años, las células responsables de producir el pigmento van perdiendo eficacia. Cuando un folículo piloso produce menos melanina, el cabello que crece de él puede adquirir un tono grisáceo. Cuando apenas se produce pigmento, o no se produce en absoluto, el cabello se vuelve blanco.
Se trata de una parte normal del envejecimiento, y la genética desempeña un papel fundamental en el momento en el que empiezan a aparecer las canas. Sin embargo, la edad y la genética no son los únicos factores que se están investigando. Los científicos también han estudiado la posible influencia del estrés, junto con determinadas afecciones médicas y deficiencias nutricionales, en la aparición prematura de canas.
¿Puede el estrés provocar la aparición de canas?
Durante años, la idea de que el estrés podía hacer que salieran canas se basaba principalmente en experiencias personales. Muchas personas observaban la aparición de canas durante o después de etapas difíciles de su vida, pero resultaba complicado determinar si el estrés era realmente la causa o si simplemente se trataba de una coincidencia.
Esto empezó a cambiar en 2020, cuando unos investigadores publicaron un estudio en la revista Nature, en el que analizaban cómo afecta el estrés a las células responsables de la pigmentación del cabello.
El estudio descubrió que el estrés agudo podía provocar la pérdida de células madre de melanocitos, reduciendo la capacidad de los folículos para producir pigmento durante el crecimiento posterior del cabello. Estos resultados ofrecieron una posible explicación biológica de la relación entre el estrés y las canas. Sin embargo, es importante recordar que los principales experimentos se realizaron en ratones. No demuestran que el estrés vaya a provocar canas en todas las personas ni que el estrés cotidiano tenga el mismo efecto en los seres humanos.
Las investigaciones realizadas en personas también han aportado algunas pistas interesantes. Un pequeño estudio publicado en eLife en 2021 analizó cabellos humanos individuales y observó que algunos cambios de pigmentación parecían coincidir con periodos de estrés y con una posterior reducción de este. Aunque los resultados son prometedores, la evidencia científica todavía está evolucionando. Podemos decir que el estrés es un posible factor que contribuye a la aparición prematura de canas, pero no podemos predecir si una situación estresante hará que a alguien le salgan canas.
¿Cómo afecta el estrés a la pigmentación del cabello?

Entonces, ¿qué ocurre dentro del folículo piloso cuando nuestro organismo experimenta estrés?
Los investigadores que estudian la aparición de canas relacionada con el estrés se han centrado en el sistema nervioso simpático. Es la parte de nuestro sistema nervioso responsable de la respuesta de lucha o huida del organismo, que nos ayuda a reaccionar cuando percibimos una amenaza. Cuando se activa esta respuesta, el cuerpo libera mensajeros químicos, entre ellos la noradrenalina. Estas sustancias ayudan a preparar al organismo para afrontar una situación estresante.
En el estudio realizado con ratones en 2020, los investigadores descubrieron que la noradrenalina liberada por los nervios simpáticos afectaba a las células madre de melanocitos presentes en los folículos pilosos. Normalmente, estas células madre ayudan a reponer las células productoras de pigmento necesarias para el crecimiento de nuevo cabello. Bajo condiciones de estrés intenso, las células se activaban antes de tiempo y agotaban sus reservas. Una vez agotadas, los folículos ya no podían reponer las células productoras de pigmento de la misma manera, por lo que el nuevo cabello crecía sin su color habitual.
Dicho de forma sencilla, las investigaciones sugieren que el estrés puede afectar al sistema encargado de mantener la pigmentación del cabello.
Pero aquí hay una distinción importante. El estudio identificó este mecanismo en ratones. Los científicos todavía necesitan investigar más para comprender con qué frecuencia ocurre este proceso en las personas y hasta qué punto el estrés cotidiano o prolongado contribuye a la aparición visible de canas. El estrés también está relacionado con otros cambios en el organismo, como dormir mal o modificar nuestros hábitos alimentarios. Estos factores pueden influir en nuestro bienestar general, pero no debemos asumir automáticamente que explican un cambio en el color del cabello.
¿Se pueden revertir las canas causadas por el estrés?
Esta es una de las preguntas más habituales sobre la relación entre el estrés y las canas. Si el estrés puede contribuir a su aparición, ¿reducirlo podría hacer que el cabello recuperase su color natural?
La respuesta es que podría ser posible en determinadas circunstancias, pero no existe ninguna forma garantizada de revertir las canas.
El pequeño estudio realizado en personas y publicado en eLife observó que algunos cabellos parecían recuperar su pigmentación coincidiendo con periodos de menor estrés. Esto sugiere que los cambios en el color del cabello no siempre tienen por qué ser permanentes en todas las situaciones.
Sin embargo, la investigación fue limitada y sus resultados no significan que reducir el estrés permita revertir las canas de forma fiable. El resultado puede depender de cada persona, de la causa subyacente y del estado de las células productoras de pigmento del folículo. Cuando las células necesarias para producir pigmento se han agotado o han dejado de funcionar correctamente, recuperar el color natural puede no ser posible. Las canas asociadas a la edad son especialmente difíciles de revertir y, actualmente, no existen tratamientos médicos establecidos que permitan recuperar de forma fiable el pigmento natural del cabello encanecido.
Si te han empezado a salir canas antes de lo esperado, tu médico de atención primaria puede ayudarte a valorar si existe alguna afección subyacente o deficiencia nutricional que esté contribuyendo a ello. Tratar una causa identificada puede favorecer la salud general de tu cabello, aunque no necesariamente hará que recupere su color.
Y recuerda: tener canas es completamente normal. Tanto si decides lucirlas al natural como si prefieres teñirte o simplemente observar cómo cambian con el tiempo, la decisión es solo tuya.
¿Qué otras causas pueden provocar la aparición prematura de canas?
El estrés es solo una de las posibles piezas del puzle. Si estás notando que te salen canas antes de lo esperado, merece la pena tener en cuenta otros factores.
Genética
Los antecedentes familiares son uno de los factores que más influyen en el momento en el que empiezan a aparecer las canas. Si tus familiares cercanos tuvieron canas prematuramente, es posible que a ti también te ocurra.
Envejecimiento
Con la edad, las células productoras de pigmento y las células madre encargadas de reponerlas pueden perder eficacia. Este cambio gradual forma parte del proceso natural de envejecimiento.
Deficiencias nutricionales
Determinadas deficiencias nutricionales, incluida la falta de vitamina B12, se han relacionado con la aparición prematura de canas. Sin embargo, no todas las personas con canas tienen una deficiencia nutricional, y tomar suplementos sin haber identificado una necesidad concreta es poco probable que ayude.
Afecciones de salud subyacentes
Algunas afecciones médicas, incluidos determinados trastornos autoinmunes y problemas de tiroides, pueden estar relacionadas con cambios en la pigmentación o en la salud del cabello. Tu médico de atención primaria puede valorar si es necesario realizar pruebas adicionales.
Estilo de vida y bienestar general
El sueño, la alimentación y la gestión del estrés contribuyen al bienestar general. Aunque mantener unos hábitos saludables es beneficioso, no hay ninguna garantía de que cambiar tu estilo de vida prevenga o revierta la aparición de canas.
Si las canas aparecen a una edad inusualmente temprana, aumentan rápidamente o van acompañadas de otros síntomas, plantéate consultar con un profesional sanitario. Tu médico de atención primaria podrá valorar tus síntomas y determinar si es necesario realizar alguna prueba.
Cómo cuidar tu cabello en épocas de estrés
No siempre podemos evitar el estrés, pero sí podemos adoptar algunos hábitos para cuidar nuestro bienestar y mantener una rutina de cuidado capilar constante.
1. Reserva tiempo para desconectar
Cada persona gestiona el estrés a su manera. Pasear al aire libre, practicar mindfulness, pasar tiempo con amigos o dedicar un rato a tus aficiones puede ayudarte a sobrellevar las presiones del día a día. Si sientes que el estrés es persistente o te resulta abrumador, plantéate hablar con tu médico de atención primaria.
2. Prioriza el descanso
Mantener una rutina de sueño regular puede favorecer tu salud general y ayudarte a sentirte más preparada para afrontar los retos cotidianos. Siempre que sea posible, intenta acostarte y levantarte a horas similares y reserva un rato para relajarte antes de irte a dormir.
3. Sigue una alimentación equilibrada
Tu cabello se beneficia de una alimentación variada que aporte suficientes proteínas, vitaminas y minerales. Incluye alimentos como verduras, frutas, cereales integrales, fuentes de proteínas y grasas saludables. Si sospechas que tienes alguna deficiencia nutricional, consulta con tu médico antes de empezar a tomar suplementos.
4. Cuida tu cabello con delicadeza
En las épocas de estrés puede resultar más difícil mantener tu rutina habitual, pero unos cuidados sencillos y constantes pueden ayudar a que tu cabello se vea y se sienta lo mejor posible. Utiliza un champú adecuado para tu cuero cabelludo, aplica acondicionador de medios a puntas, desenreda con suavidad y evita el uso excesivo de herramientas de calor o peinados muy tirantes que ejerzan tensión sobre el cabello.
Una mascarilla capilar nutritiva también puede ayudar a mejorar la suavidad, el acabado liso y la facilidad de peinado, especialmente si notas que tu cabello está seco o dañado.
5. Presta atención a los cambios en tu cabello
Notar la aparición de canas no significa automáticamente que haya algún problema. Sin embargo, si también estás experimentando una caída persistente del cabello, pérdida de densidad, irritación del cuero cabelludo u otros síntomas, consulta con un profesional sanitario para investigar la posible causa.
Entonces, ¿puede el estrés provocar la aparición de canas?
Las investigaciones sugieren que el estrés puede contribuir a la aparición prematura de canas, y los científicos han identificado un posible mecanismo relacionado con el sistema nervioso y las células madre productoras de pigmento. Los estudios realizados en personas también han aportado indicios preliminares de que algunos cambios en la pigmentación podrían estar asociados al estrés.
Sin embargo, la evidencia científica todavía está evolucionando. La genética y el envejecimiento siguen siendo factores fundamentales a la hora de determinar cuándo aparecen las canas, y es poco probable que el estrés explique todos los casos.
Si estás notando más canas, intenta no preocuparte en exceso. Céntrate en cuidar tu bienestar general, seguir una alimentación equilibrada y mantener una rutina de cuidado capilar suave y constante. Si el cambio es repentino, aparece a una edad inusualmente temprana o va acompañado de otros síntomas, tu médico de atención primaria puede ayudarte a investigar las posibles causas.























